Vida y obras de Harold Pinter:
Dramaturgo, guionista, poeta, actor, director y activista político británico, ganador del Premio Nobel de Literatura en 2005. Escribió para teatro, televisión, radio y cine. Sus primeros trabajos fueron frecuentemente asociados al teatro del absurdo. Es considerado el máximo exponente del arte dramático inglés de la segunda mitad del siglo XX.
Harold Pinter nació el 10 de octubre de 1930 en el barrio de Hackney, en el popular East End londinense, en el seno de una familia judía y ascendencia polaca. Su madre se dedicaba a sus labores y se llamaba Frances Mann mientras que su padre, quien sometió al pequeño Harold a una férrea disciplina, era un sastre de nombre Hyman “Jack” Pinter. El barrio estaba poblado sobre todo por familias obreras inmigrantes, una experiencia que se ve reflejada en muchas de sus obras. Al estallar la II Guerra Mundial fue separado de sus padres y evacuado a la campiña inglesa. Aquella separación, traumática para él, iba sin embargo a alimentar su imaginación y la mirada introspectiva de su teatro.
Regresó a Londres en 1944 y, tras un breve paso por la Royal Academy of Dramatic Art (1948-1949), se declaró objetor de conciencia y se negó a cumplir el servicio militar. En 1950 publicó su primer poemario titulado Poetry London con el seudónimo de Harold Da Pinta. Durante los años cincuenta recorrió Irlanda y otras regiones de Reino Unido para representar obras teatrales, en las que él mismo participó como actor con el sobrenombre de 'David Baron'.
Pinter inició su hoy extensa obra teatral (“He escrito veintinueve obras y creo que probablemente sean suficientes”) en 1957 con The Room (La habitación), siendo desde entonces los cuartos cerrados, con muy pocos personajes, los escenarios de muchos de sus dramas. "Dos personas en una habitación", escribe Pinter. "La mayoría de las veces me ocupo de esta imagen de dos personas en ua habitación. Se levanta el telón del escenario y la veo como una poderosa pregunta: ¿qué les va a suceder a esas dos personas? ¿Alguien va a abrir la puerta y a entrar?". Las paredes de la habitación de Pinter encierran más preguntas que respuestas. Impacta la simpleza de su imaginería y una puesta en escena en donde es tan importante el empleo del lenguaje como los silencios. Esta obra fue representada por primera vez en la Universidad de Bristol por los estudiantes de la misma.
The Birthday Party (La fiesta de cumpleaños, 1958) fue inicialmente un fracaso, a pesar de la crítica positiva aparecida en The Sunday Times por parte del crítico de teatro Harold Bobson, (se estrenó en el West End y fue retirada del cartel una semana después de la primera representación), lo que llevó al incipiente dramaturgo a plantearse la posibilidad de abandonar la escritura aun antes de comenzar realmente su carrera.
Pese a estas reticencias, en 1959 su suerte cambió con The Caretaker (que se traduciría comoEl cuidador); en contra de lo ocurrido dos años antes, la obra fue un éxito y supuso su primer reconocimiento público. Durante la década de 1960 Pinter conformó una serie de obras que delimitaron su peculiar estilo, repleto de silencios (dramas escritos en un lenguaje elusivo, a veces cómico, pero que genera un ambiente de amenaza y alienación), que se conocería como pinteresco.
Títulos como A Night Out (Una noche de juerga, 1959, su obra más realista), Night School (Escuela nocturna, 1960), The Lover (El amante, 1963), The Homecoming (Retorno al hogar, 1964), Landscape (Paisaje, 1967) o Silence (Silencio, 1968) lo convirtieron en una figura del teatro británico, cuya influencia sería determinante para toda una generación de dramaturgos.
Sus primeros trabajos han sido muchas veces etiquetados como "teatro del absurdo". En ellas se parte usualmente de una situación aparentemente inocente, situación absurda y amenazante debido a la conducta peculiar de algún personaje que resulta incomprensible para el público, y en ocasiones para el resto de los personajes. La obra de Pinter muestra una marcada influencia de los primeros trabajos de Samuel Beckett, con quien mantuvo una larga amistad.
Sus obras, aderezadas con fantasías eróticas y obsesiones, celos y odios, han sido calificadas como “teatro de la inseguridad”. Sus personajes intentan comunicarse para reaccionar frente a una invasión o un intento de invasión en la estrechez de sus vidas, y casi siempre fracasan. Sus diálogos, en apariencia insignificantes, reticentes y evasivos -a veces contradictorios-, esconden intimidaciones, advertencias, riesgos. La obra de Pinter, mezcla de realismo y misterio, no lleva explícito mensaje alguno moralizante, sino que más bien trata de reflejar un mundo amenazante y violento que nace de la propia naturaleza humana y de las contradicciones de nuestra sociedad.
Obras posteriores son Betrayal (Traición, 1979), One for the Road (La última copa, 1984) o Celebration (Celebración, 1999), que él mismo llevó a escena, en el teatro The Almeida de Londres, en la primavera de 2000.
Pinter empezó a dirigir más frecuentemente durante los setenta, convirtiéndose en el director asociado de Royal National Theatre en 1973.
Con el paso del tiempo, Pinter se implicaría más en política. Sus obras tardías tienden a ser más cortas, y los temas más políticos, utilizando muchas veces alegorías de la represión. Fue alrededor de 1970 cuando Pinter comenzó a ser más claro en el aspecto político y adoptó una postura claramente de izquierdas. El golpe de estado que derrocó al Gobierno de Salvador Allende en Chile en 1973 lo consternó profundamente y fue el detonante de su activismo en favor de los derechos humanos.
En 1985 Pinter viajó a Turquía con el escritor americano Arthur Miller y conoció a muchas víctimas de la represión política. En la función en honor a Miller en la embajada estadounidense, en lugar de intercambiar cortesías, Pinter mencionó a personas que habían recibido descargas eléctricas en sus genitales, declaraciones que hicieron que lo echaran. (Miller, en apoyo, abandonó la embajada con él). La experiencia de Pinter en la represión turca y la supresión del idioma kurdo inspiraron la obra Mountain Language (El lenguaje de la montaña), de 1988.
Fue uno de los más furibundos críticos del presidente estadounidense Ronald Reagan y de la primera ministra británica Margaret Thatcher y manifestó públicamente su rechazo al bloqueo estadounidense en Cuba. En 1999 Pinter se convirtió en un crítico ferviente de los bombardeos a Kosovo autorizados por la OTAN. También se opuso a las invasiones de Afganistán en 2001 y de Iraq en 2003. Su posición se radicalizó tras este conflicto, que le llevó a calificar a Tony Blair de “idiota iluso” y a equiparar el Gobierno de George W. Bush, a quien calificó de “asesino de masas”, con el régimen nazi.En 2005, anunció que se retiraba del teatro para dedicarse a la acción política.
Además de autor dramático, Pinter ha escrito obras cortas para televisión y radio, ha dirigido más de una treintena de producciones teatrales propias y de otros autores (Robert Shaw, James Joyce, David Mamet, Simon Gray…) y es autor de los guiones de películas como El sirviente (1963) y El mensajero (1971), de Joseph Losey, El último magnate (1976), de Elia Kazan, y La mujer del teniente francés (1981), de Karel Reisz. También ha publicado una novela, Los enanos, relatos cortos y cientos de poemas, también teñidos de ideología.
Miembro honorario de diversas universidades, Pinter cuenta, entre otros galardones, con el premio Shakespeare, el premio Europeo de Literatura, el Pirandello, el David Cohen de literatura británica, el Laurence Olivier y el Molière de honor al conjunto de su carrera. Sus guiones para el cine también le han reportado galardones como el Oso de Plata del Festival Internacional de Cine de Berlín (1963), el premio BAFTA (1965 y 1971), la Palma de Oro del Festival Internacional de Cine de Cannes (1971) y el premio de la Commonwealth (1981). Además, fue candidato al Oscar por La mujer del teniente francés y Traición. En 1999 ingresó en la Compañía de Literatura de la Royal Society.
Fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura 2005 por sus "obras, en las que descubre el precipicio en los balbuceos cotidianos y las fuerzas que entran en la opresión de los espacios cerrados". Contrajo matrimonio con la escritora Antonia Fraser, con la que se casó en 1980 tras divorciarse de la actriz Vivien Merchant, protagonista de muchas de sus obras y madre de su único hijo.
En 2002 le fue diagnosticado un cáncer de esófago. Precisamente, su delicado estado de salud le llevó a ser hospitalizado unos días antes de la ceremonia de entrega del Nobel. Pese a que no pudo asistir al evento (recogió el galardón su editor), recurrió a una grabación en vídeo en la que una vez más hizo honor a su fama de escritor comprometido.
Falleció a causa de un cáncer el 24 de diciembre del año 2008. Tenía 78 años.
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