Anne Perry (de nombre auténtico Juliet Marion Hulme) nació el 28 de octubre de 1938 en Blackheath, Londres (Inglaterra), pero pasó gran parte de su niñez y adolescencia en Nueva Zelanda.
Su escolarización fue interrumpida en varias ocasiones por los frecuentes cambios de domicilio y sucesivas enfermedades que le ayudaron a dedicarse a la lectura apasionadamente, leyendo libros de gente como Lewis Carroll, Arthur Conan Doyle o Agatha Christie. Su padre fue quien la animó a dedicarse a la escritura.
Esta prolífica escritora londinense, cuya misteriosa vida -propia de los argumentos de sus celebradas novelas-, custodia celosamente, es el nuevo fenómeno de la literatura policíaca tradicional y de corte europeo. Pero a diferencia de otros best seller del género va más allá de una interesante sucesión de razonamientos e investigaciones de clásico estilo. Anne Perry ahonda en los problemas sociales, ideológicos, políticos y en el ambiente cultural de la Gran Bretaña de fines del siglo XIX, dotando además a sus personajes de una amplia profundidad que permiten develarnos, en forma magistral, todo el complejo universo victoriano. Poseedora de una vasta cultura, construida desde un estudio minucioso de documentos históricos, recrea esa época hasta en sus más ínfimos detalles.
En tal contexto, enmarca Anne Perry dos series de novelas que llevan por protagonistas a los matrimonios de Thomas y Charlotte Pitt y de William y Hester Monk.
Ambos inspectores, el desprolijo y perspicaz Pitt, quien en el refugio de su hogar y la sagacidad de su esposa, compensa los horrores a los que su profesión lo expone y el desmemoriado Monk, parecen inspirarse en diversas personalidades de la época, en tanto que los casos en los que se ven involucrados conservan reminiscencias de crímenes realmente acontecidos.
Anne Perry es una mujer de amplios conocimientos y de gran cultura. Ama la ópera y ha traducido al inglés varios textos griegos, latinos e italianos (entre estos últimos, la Divina Comedia de Dante Alighieri), es miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (cuyos miembros se conocen como Mormones) y es muy celosa de su intimidad. Vive en la villa de Portmahomack, en el norte de Escocia, con la sola compañía de algunos gatos y un perro y la cercanía de su madre quien vive en la periferia. Jamás se ha casado.
Anne fue protagonista de un escandaloso episodio en su juventud, el cual fue objeto principal, con el protagonismo de Kate Winslet, de la película dirigida por Peter Jackson “Criaturas Celestiales” (1994). Por aquella época y todavía con el nombre de Juliet, Anne entabló una estrecha relación con Pauline Parker, que terminaría en 1954 con el asesinato de la madre de Pauline por parte de la pareja.
Tras cumplir su pena de prisión de cinco años, Juliet, convertida en Anne Perry y condenada a no ver nunca más a Pauline (con quien se cartearía a menudo), se marchó a los Estados Unidos y a Inglaterra, trabajando como comercial y azafata.
A finales de los años 70 inició su carrera como escritora, consiguiendo el éxito con su primera novela, Los crímenes de Carter Street (The Carter Street Hangman, 1979), que se publicó diez años después de haberla escrito. Este título está protagonizado por el policía Thomas Pitt y su perspicaz esposa Charlotte, personajes, junto a la serie protagonizada por el inspector William Monk y su compañera Hester, que le concedieron fama internacional. Gracias a la esmerada recreación de los claroscuros y las ambigüedades de la sociedad victoriana, a unos personajes entrañables y hábilmente cincelados, y a unas tramas sólidas e inteligentes, Anne Perry ha sabido ganarse a millones de lectores en todo el mundo.
En sus comienzos debió realizar distintas tareas para sobrevivir, pero lo único que disfrutaba haciendo era escribir. Aún hoy confiesa que no podría dejar de hacerlo. Trabaja duro en ello durante seis jornadas de ocho horas cada semana. Actualmente posee un contrato por el cual debe entregar dos novelas al año, una de la serie de Pitt y otra de la serie de Monk. No obstante, encuentra tiempo para escribir cuentos y dirigir un periódico de la Iglesia Mormona, y ha publicado también una novela de ficción ambientada en el Egipto antiguo, titulada Tathea.
Cada ejemplar de la serie de Pitt lleva por título el nombre de un barrio o sector del londres decimonónico, por lo cual, luego de completar la serie, el lector puede reconstruir mentalmente el plano de la ciudad y, junto a Pitt, Charlotte, Emily, Jack y los demás personajes, recorrer las calles de la capital del Imperio.
Sus libros, algunos de ellos dignos sucesores de la gran maestra del relato policiaco Agatha Christie, ambientados en la rígida sociedad victoriana, están narrados con un estilo sencillo y ligero que hace muy agradable su lectura. Asimismo, Anne Perry continúa con su serie de novelas que tiene como trasfondo la Primera Guerra Mundial.
Otros títulos de su bibliografia son Los cadáveres de Callander Square (Callander Square, 1980), La secta de Paragon Walk (Paragon Walk, 1981), El callejón de los resucitados (Resurrection row, 1981), Los robos de Rutland Place (Rutland Place, 1983), El ahogado del Támesis (Bluegate Fields, 1984), Silencio en Hannover Close (Silence in Hanover Close, 1988), El rostro de un extraño (The face of a stranger, 1990), novela en la cual aparece en escena por primera vez el detective William Monk, Luto riguroso (A Dangerous Mourning, 1991), Defensa o traición (Defend and betray, 1992), Una duda razonable (A sudden fearful death, 1993), La prostituta de Pentecostes Alley (Pentecost Alley, 1996), Sepulcros blanqueados (A breach of promise, 1997), La conspiración de Ashworth Hall (Ashworth Hall, 1997), El misterio de Brunswick Gardens (Brunswick Gardens, 1998), Las raíces del mal (The twisted root, 1999), La amenaza de Bedford Square (Bedford Square, 1999), Los escándalos de Half Moon Street (Half Moon Street, 2000), El degollador de Hyde Park (The Hyde Park Headsman, 2002), Marea incierta (The shifting tide, 2004) o Los anarquistas de Long Spoon Lane (2006).