Vida y obras de Pablo Neruda:
Pablo Neruda, seudónimo, después nombre legal, de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, poeta chileno considerado una de las máximas figuras de la poesía escrita en lengua española durante el siglo XX.
Nació el 12 de julio de 1904 en Parral, pueblo de la zona central de Chile. Su padre, José del Carmen Reyes era ferroviario, su madre, Rosa Neftalí Basoalto, falleció al mes de su nacimiento afectada por la tuberculosis.
Pasados algunos años se trasladó junto a su padre a Temuco, ciudad recién fundada en el lluvioso y forestal corazón de la Frontera, muy al Sur. De 1910 a 1920 realizó estudios en el Liceo de Hombres y se dedicó a escribir poesía en diversos diarios y revistas.
Desde muy joven sintió la llamada de la poesía (el seudónimo, elegido porque "Pablo" porque le gustaba el sonido y "Neruda", tomado del poeta checo Jan Neruda, comenzó a usarlo cuando apenas tenía dieciséis años).
Gabriela Mistral lo inició en el conocimiento de los novelistas rusos, que el poeta admiró toda su vida. Estudió para convertirse en profesor de francés, sin llegar a lograrlo.
A comienzos de 1921 se trasladó a Santiago, donde dividió su vida entre el Pedagógico de la Universidad de Chile, donde obtiene el primer premio de la fiesta de la primavera con el poema La canción de fiesta, publicado posteriormente en la revista Juventud. Además allí se nutre de cultura, se relaciona con intelectuales, con poetas y semipoetas, y su otra vida, su otra realidad de muchacho provinciano pobre, de penurias y hambre.
Su primer libro, cuyos gastos de publicación sufragó él mismo con la colaboración de amigos, fue Crepusculario (1923). Al año siguiente, su Veinte poemas de amor y una canción desesperada se convirtió en un éxito de ventas (ha superado el millón de ejemplares), y lo situó como uno de los poetas más destacados de Latinoamérica. En este libro aún se nota una influencia del modernismo. Posteriormente se manifestó un propósito de renovación formal de intención vanguardista en tres breves libros publicados en 1926: El habitante y su esperanza, Anillos (en colaboración con Tomás Lagos) y Tentativa del hombre infinito.
En junio de 1927 Neruda embarcó en Buenos Aires rumbo a Rangún, Birmania, habiendo aceptado un cargo consular de mala muerte, miserablemente pagado. Los traslados a Colombo en Ceilán (a comienzos de 1929) y a Batavia en Java (en julio de 1930) no cambiaron mucho la situación económica, pero la experiencia de esos años de exilio marcó decisivamente la escritura de la primera Residencia en la tierra (1933), que contiene poemas impregnados de trágica desesperación ante la visión de la existencia del hombre en un mundo que se destruye.
En 1932 Pablo Neruda regresó a Chile con su mujer, María Antonieta Hagenaar, holandesa criolla de Java.
Tras un año de precariedad y de insatisfacciones privadas obtuvo un nuevo cargo consular en Buenos Aires, donde se encontraba cuando desembarcó Federico García Lorca (octubre 1933), ocasión en la que los dos poetas dieron la célebre conferencia 'al limón' sobre Rubén Darío. Se reencontraron en Madrid en 1934.
El nacimiento de su hija Malva Marina, la aparición de Delia del Carril y las secuelas de la Revolución asturiana marcaron inicialmente la experiencia española de Neruda. Después vinieron la edición completa de Residencia en la tierra y la guerra civil: "el mundo ha cambiado y mi poesía ha cambiado", dirá después en 1939 cuando logró embarcar en el Winnipeg a unos dos mil españoles que la caída de la República dejó sin patria y sin destino.
En 1945 fue elegido senador. En 1948 el presidente González Videla desencadenó una abierta represión contra los sindicatos, contra el partido comunista (que lo había apoyado en las elecciones de 1946) y contra Pablo Neruda. A comienzos de 1949, tras un año de clandestinidad, atravesó a caballo la cordillera y reapareció espectacularmente en París.
Entre sus obras de esa época destaca Canto general (1950), un poema épico-social en el que retrata a Latinoamérica desde sus orígenes precolombinos. La obra fue ilustrada por los famosos pintores mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.
Durante el exilio su escritura acentuó dos dimensiones: por un lado, el creciente compromiso político y, por otro, el naciente amor hacia Matilde Urrutia. Al regresar a Chile en 1952, esa doble orientación se manifestó en Los versos del Capitán, Las uvas y el viento y Odas elementales (1954-1957). Pero 1956 fue un año de conmociones en la vida y en la posía de Neruda: se separó de Delia para unirse a Matilde, las revelaciones del XX Congreso del PCUS sobre Stalin y los acontecimientos de Budapest decidieron un cambio en su poesía.
Canción de gesta celebró la Revolución cubana, confirmando a la vez las convicciones políticas y la retrospección autobiográfica del yo Nerudiano.
Además publicó: Estravagario (1958), Cien sonetos de amor (1959), Memorial de Isla Negra (1964), Fulgor y muerte de Joaquín Murieta (1967), Las piedras del cielo (1971) y La espada encendida (1972).
Como obra póstuma se publicaron, en el mismo año de su fallecimiento, sus memorias, con el nombre de Confieso que he vivido. Poeta enormemente imaginativo, Neruda fue simbolista en sus comienzos, para unirse posteriormente al surrealismo y derivar, finalmente, hacia el realismo, sustituyendo la estructura tradicional de la poesía por unas formas expresivas más asequibles. Su influencia sobre los poetas de habla hispana ha sido incalculable.
En reconocimiento a su valor literario, Neruda fue incorporado al cuerpo consular chileno y, entre 1927 y 1944, representó a su país en ciudades de Asia, Latinoamérica y España. De ideas políticas izquierdistas, fue miembro del Partido Comunista chileno y senador entre 1945 y 1948.
En el año 1970 fue designado candidato a la presidencia de Chile por su partido pero renunció en favor de su amigo Salvador Allende y fue nombrado embajador en Francia, cargo que desempeñó durante 1971 y 1972. Un año después, gravemente enfermo, regresó a Chile.
En 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura y el Premio Lenin de la Paz. Antes había obtenido el Premio Nacional de Literatura (1945).
El golpe de Estado de 1973 interrumpió brutalmente sus proyectos de vida y, privado de las energías y del entusiasmo, perdió su personal batalla contra el cáncer y murió doce días después del bombardeo de La Moneda, el 23 de septiembre de 1973.
|