Vida y obras de Stieg Larsson:
Karl Stig-Erland Larsson, conocido simplemente como Stieg Larsson (Skelleftehamn, Condado de Västerbotten, 15 de agosto de 1954 - Estocolmo, 9 de noviembre de 2004) fue un periodista y escritor sueco.
Saltó a la fama tras la muerte, con la publicación de la trilogía de novelas policiacas «Millennium», formada por los siguientes títulos: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire.
Larsson creció en el campo, en la pequeña comunidad de Norsjö, unos 100 km al norte de Umeå. Vivió con sus abuelos hasta la muerte de su abuelo en 1962. Entre 1977 y 1999 trabajó como diseñador gráfico para la agencia de noticias Tidningarnas Telegrambyrå (TT) .
Militó en la Kommunistiska Arbetareförbundet (Liga Comunista de Trabajadores). Profundamente comprometido en la lucha contra el racismo y la ultraderecha antidemocrática, participó a mediados de los 80 en la fundación del proyecto antiviolencia Stop the Racism, y en 1995 de la Fundación Expo, de cuya revista, Expo, fue director desde 1999.
Luchador plenamente comprometido contra todo tipo de violencia, escribió varios libros de investigación periodística acerca de los grupos nazis de su país y de las oscuras conexiones entre la extrema derecha y el poder político y financiero.
Gran lector y entusiasta del género negro y de la ciencia ficción, escribía sus novelas por las noches, prácticamente en secreto. Cuando finalizó el segundo volumen (La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina) de la serie y con el diseño de la trama del tercero cerrado, pasó su manuscrito a un amigo editor, y así empezó todo.
Inesperada y trágicamente, Stieg Larsson falleció en 2004 de un ataque al corazón a los 50 años, días después de entregar a su editor el tercer volumen (La reina en el palacio de las corrientes de aire) y poco antes de ver publicado el primero (Los hombres que no amaban a las mujeres) .
Stieg Larsson apenas comía y en un día llegaba a fumarse hasta cuatro cajetillas de Marlboro Light. En los últimos años de su vida, la falta de dinero le obligó a pasarse al tabaco liado. Podía beberse hasta veinte cafés y así, por las noches, después de volver de la revista donde trabajaba, escribir sin descanso las andanzas del periodista Mikael Blomkvist y de la salvaje Lisbeth Salander, la hacker menuda y tatuada que le acompaña en sus pesquisas. Larsson llegó a escribir 1.500 páginas que jamás vio publicadas, y su trágica muerte truncó el plan de unas siete novelas de la serie, que algunos de sus allegados aseguran que tenía en mente.
La publicación del primer volumen de la serie Millennium, Los hombres que no amaban a las mujeres, ha supuesto un verdadero fenómeno editorial en Suecia, repetido luego en los países nórdicos, Gran Bretaña, Francia y España, donde se han vendido millones de ejemplares. Lectores de todo el mundo recomiendan una obra que ha generado una extraordinaria adicción y que ha sido saludada como una obra maestra, la novela de la década.
Recientemente, una página web francesa muy influyente (www.evene.fr) calificó a Larsson de «figura legendaria, cuyo extraordinario genio literario ha creado una de las obras literarias más importantes del siglo XXI... Las tres novelas constituyen un auténtico fresco de la sociedad moderna que no puede compararse a lo que ningún escritor de novela criminal ha hecho nunca antes.»
Quizás la imagen más certera que tenemos del propio Larsson es de hecho el protagonista de su obra, Mikael Blomkvist, periodista y editor de la revista de militancia liberal Millennium.
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