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La
carta esférica |
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En abril llega a las librerías la última novela de Arturo Pérez-Reverte, La carta esférica (Alfaguara). El propio autor reconoce que le ha costado tres años de trabajo entre documentación y escritura. Esta esperada obra del novelista español que más libros vende en la actualidad refleja con detalle la pasión de Pérez-Reverte por la aventura, el mar y los juegos de riesgo. "Los lectores encontrarán de nuevo en La carta esférica el tejido inextricable de hechos históricos y ficticios, el rigor y la exactitud en cada detalle, y la claridad narrativa que caracterizan la obra de Pérez-Reverte. Como de costumbre, bajo un relato lineal se esconde una complicada ingeniería", ha escrito Enric González. La carta esférica es la historia de un marino sin barco, desterrado del mar, a quien rescata una mujer que le devuelve a la aventura marina. Cartografía histórica, antiguos archivos, museos navales y buscadores de naufragios componen el argumento de La carta esférica. Toda la literatura náutica, desde Homero a Conrad y Melville, está explícita o implícita en las páginas de La carta esférica. Después de cuatro años sin publicar una novela larga, el autor de La tabla de Flandes, El Club Dumas, y La piel del tambor, regresa con una novela en la que figuran sus grandes obsesiones literarias: el enigma, la trama de misterio y la investigación histórica. "Hay escritores que dicen escribir el libro que no existe y quisieran leer, pero Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) confiesa que escribe de nuevo todos los libros que ha leído. La carta esférica es más que una estupenda novela de aventuras: también es autobiografía y autorretrato y carta de agradecimiento a la imaginación literaria. Pérez-Reverte renueva la felicidad de contar historias fabulando la búsqueda de un barco y un tesoro hundidos, y el amor del marinero Coy por la rubia Tánger, y la agonía de llegar antes que el adversario a las maravillas ocultas en las profundiades. A la enormidad del mar se suma el fervor del pasado, ese otro océano inagotable, pues el barco perdido es un bergantín jesuita, el Gloria Dei, náufrago frente a Cartagena en 1767, bajo el acoso de un bajel pirata. Quizá traía de La Habana un secreto capaz de sobornar a ministros y reyes para evitar la expulsión de la compañía de San Ignacio." (...) Fecha: 01/04/2000 Autor: JUSTO NAVARRO Fuente: EL PAÍS (...) |